sábado, 26 de junio de 2010

Estela de Carlotto y el Nobel de la Paz

La postulación de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz motiva algunas reflexiones sobre el apoyo explícito del Estado argentino y sus funcionarios a determinadas entidades que continúan manteniendo una visión sesgada respecto de la dolorosa década del 70.

El galardón para el que se propone a la organización liderada por Estela de Carlotto debería ser otorgado a quien lograra cerrar con justicia, para todos los actores, las heridas del conflicto que desde hace décadas produce enfrentamientos, en algunos casos muy graves, entre los argentinos.

Buscar la identidad de los hijos de personas desaparecidas es indudablemente meritorio por su intención reparadora, por la sensibilidad del acto y, en definitiva, por el pleno ejercicio de justicia que ello lleva implícito.

No obstante, algunas de las acciones que apuntan a aquel objetivo pueden colisionar con las libertades individuales de las personas cuando las supuestas víctimas son adultas y no desean conocer su origen. El caso de Marcela y Felipe Noble es una clara muestra del avasallamiento de los derechos humanos en nombre de los derechos humanos. Otro caso controvertido, denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es el de Roberto Julián Gutiérrez, un joven sindicado erróneamente como nieto de Estela de Carlotto, que se enteró de que era adoptado cuando se tramitaba en un juzgado la obtención de su patrón genético; el joven sufrió un grave daño moral al enterarse de circunstancias personales que hubiera preferido conversar con sus padres.

Es verdad que para motorizar cambios es necesaria la voluntad política, pero si ésta se ejerce sin límites morales, como en los casos citados, se transforma en expresión cabal del autoritarismo.

Un defensor de los derechos humanos no puede olvidar que su lucha siempre debe ser en favor de la libertad para todos y velar por el control de gobiernos que suelen verse tentados a avasallar los derechos individuales.

En tal sentido, la lucha por los derechos humanos puede quedar deslegitimada cuando pasa a ser un instrumento funcional a intereses de una fracción política, especialmente cuando se trata de un gobierno que no respeta los derechos de las víctimas de delitos de lesa humanidad cometidos desde organizaciones terroristas y que bastardea la bandera de los derechos humanos para someter a quienes considera sus acérrimos enemigos.

La funcionalidad a un gobierno que, por ejemplo, emplea casi permanentemente el pretexto de la defensa de los derechos humanos para intimidar a algunos medios de prensa puede terminar desacreditando el valor de muchas acciones de organizaciones civiles que, en su momento, se habían hecho merecedoras de un bien ganado prestigio.

Estela de Carlotto está transitando activamente el mundo de la política y reclamando protagonismo. La participación política siempre debe ser bienvenida, pero los intereses partidarios no deben nunca condicionar la indispensable independencia que debe mantener quien milita en una organización no gubernamental cuyos fines están íntimamente vinculados al contralor de los actos y eventuales abusos de poder de las autoridades públicas.

Sería altamente positivo, para su propia organización y para la necesaria pacificación del país, que las integrantes de Abuelas de Plaza de Mayo no abrazaran una versión distorsionada de la verdad histórica, en la cual voluntariamente desaparecen muchas víctimas inocentes del terrorismo de los años 70, como Rosita Caro, una niña de siete años muerta por el estallido de una bomba, por citar sólo un ejemplo.

Si Estela de Carlotto aspira realmente a obtener el Premio Nobel de la Paz para su organización, debería emplear un discurso mucho más inclusivo y superador, que comprenda una visión integral de nuestro pasado trágico. Cualquier otro discurso que fomente la inequidad o la discriminación de seres humanos que sufrieron directa o indirectamente las consecuencias de episodios aberrantes resulta consagratorio de la impunidad por omisión.

La simpatía de Estela de Carlotto hacia los gobiernos más totalitarios y antidemocráticos de nuestra región, como los de Cuba y Venezuela, sobre cuyos gravísimos y aberrantes crímenes contra opositores y disidentes nada ha dicho, tampoco puede contribuir a crear una amplia corriente de apoyo nacional y mundial al otorgamiento del Nobel de la Paz.

En conclusión, todo argentino que aspire a un galardón internacional tan trascendente debería bregar por el reencuentro y la reconciliación de sus compatriotas, algo que difícilmente se logre si se apoya un tratamiento desigual por parte de la Justicia respecto de quienes estuvieron enfrentados en los años 70 y se consiente una manipulación de los derechos humanos al servicio de mezquindades políticas.


Fuente: Diario La Nación

lunes, 31 de mayo de 2010

2x1 en el Bicentenario

GOBERNAR ES EDITAR

...sorprende la lectura particular que se hace de la historia argentina. La sorprendente expansión de la Argentina entre 1870 y 1914 no existió. Yrigoyen tampoco. Luego, el "apagón" de 1930 que dura más de una década, del cual la Argentina revive gracias al General un día 17 de octubre. ¿O Perón no fue a su vez parte de un golpe dos años antes? De ahí hasta Alfonsín se podría decir que simplemente fue un enfrentamiento entre la dictadura cruel (fondo rojo y autos de policía) y el pueblo peronista. Ni Frondizi, ni Guido, ni Illia. La vuelta de Perón, una foto con Rucci (¿a Rucci quién lo mató?) y las Madres. Liberación o dependencia.
Luego, sí, Alfonsín, la democracia, privatizaciones menemistas y la crisis de 2001 para llegar hasta Néstor y Cristina. Menem y de la Rúa no aparecen ni para la foto. Duhalde, el padre de la criatura, tampoco.
De más está decir que no estoy de acuerdo con este tipo de revisionismo. La historia no sirve de nada si no aprendemos de nuestros errores a través de ella. Pero gobernar es editar, esto es así hoy como lo fue siempre.



ESTABAMOS PEOR HACE 100 AÑOS?

Leemos a Pagni que se encarga en una linda nota de refutar a la Presidenta.

Estas cifras exhiben el segundo extravío del planteo de la señora de Kirchner: su aislacionismo. Si comparara la trayectoria de la Argentina con la de otros países, ajustaría su diagnóstico. En 1910, con un PBI de 26.000 millones de dólares, la economía argentina era la primera de América latina y se encontraba entre las 9 más importantes del mundo. Sólo era superada por Estados Unidos, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia, España, Bélgica y Canadá. Hoy ocupa el puesto 57. En cuanto al PBI per cápita, hacia 1910 la Argentina ocupaba el octavo puesto. Con 3822 dólares por habitante, sólo era superada por Nueva Zelanda, Australia, Estados Unidos, Gran Bretaña, Canadá, Bélgica y Suiza.

Hacia 1925, en términos económicos, la Argentina era 30% más grande que México o Brasil, 20% más grande que Australia e igual que Canadá. En ese mismo año, con el 16% de la población de América latina, tenía el 45% de los teléfonos y el 58% de los autos de la región. Torre recuerda que en 1927 era el segundo consumidor de películas producidas en los Estados Unidos y contaba con 972 salas de cine

Por favor, no nos engañemos. Festejamos que estamos mejor en términos absolutos, cuando todos lo están pero en términos relativos estamos mucho peor. Hacer historia contra-fáctica no tiene mucho sentido pero tampoco lo tiene tratar de revisar la historia de la manera que se hace en la Argentina. La visión simplista de países pobres exportadores de materia prima y compradores de bienes industrializados, la recibimos todos o casi todos en la primaria. Yo no se mucho de historia argentina, pero me cuesta creer que haya sido así, como un cuentito para nenes. Creo que sí que la realidad es mucho más compleja.



Fuente: http://quienlopaga.blogspot.com/

miércoles, 28 de abril de 2010

El Rey ha muerto!, Viva el Rey!!!!



Una noticia realmente triste porque habiendo tanto garca suelto, se fue un hombre bueno, honesto y trabajador que a pesar de haberse convertido en una leyenda de la comida rica, jamás se puso en estrella. Siempre una sonrisa, siempre laburando a la par de sus empleados, siempre preparando cada plato con el amor de un artesano.

Carlitos era como ese abuelo que nos preparaba un plato especialmente rico que ansiosamente esperábamos disfrutar cada vez que lo visitábamos. Cada vez que uno salía de Carlitos, se cumplía la premisa "panza llena, corazón contento".

Gracias Carlitos por alegrar nuestras panzas, nuestros corazones y nuestro espíritu. Gracias CARLITOS y GRANDE CARLOS!!!

miércoles, 24 de marzo de 2010

Justicia Justa y Memoria Memoriosa


Considerando que hoy se conmemora el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia, convoco a todos aquellos que en forma presencial o en sentimiento acompañarán hoy a las madres de personas que fueron secuestradas, torturadas y/o asesinadas y desaparecidas sin las más mínimas garantías individuales de derecho, por parte de quienes usurparon el poder por la fuerza e instalaron un régimen represivo desde el propio Estado, a que también acompañen a las siguientes madres que, con igual derecho, claman por justicia:

- La madre de María Cristina Viola, 3 años, hija del capitán Viola, asesinada de un escopetazo en la cabeza en Tucumán, junto a su padre, por la guerrilla el 1-12-74

- La madre de Paula Lambruschini, 15 años, hija del Alte. Armando Lambruschini. Asesinada por una bomba en el edificio en el que vivía, junto a otras 2 personas el 1-8-78

- La madre de David Kraiselburd, director del diario El Día de la Plata, secuestrado y asesinado en julio del '74.

- La madre de Juan Eduardo Barrios, 3 años, asesinado por Montoneros el 6-12-77 en Monte Chingolo por una ráfaga de ametralladora de la hija de Oesterheld (sí, el creador del Eternauta), que previamente había rociado con nafta y quemado vivo a un policía al que había baleado con su compañero.

- La Madre de Froilán Vazquez, 6 años, asesinado el 14-4-74 por el ERP luego de ser tomado como rehén, aparentemente de 2 tiros en la nuca.

- La Madre de Carlos Cañete, 9 meses, secuestrado en Tortuguitas, asesinado y posteriormente devuelto en un paquete con una nota "pidiendo disculpas" por haber cometido un "error" (el objetivo era el hijo de un coronel que vivía casa de por medio).

- Y las Madres del bebé de meses David Kraiselburd, de María Guillermina Cabrera Rojo (3 años), de Guillermo Capogrossi (6 años), de Claudio Yanotti (9 años), de Gladys Medina (13 años), de Laura Ferrari (18 años), etc., etc... todos víctimas de la locura terrorista de los "jóvenes idealistas".

Sugestivamente, la justicia argentina no considera a las víctimas del terrorismo como "crímenes de lesa humanidad" cuando el Estatuto de Roma declara que crimen de lesa humanidad es aquel
cometido como parte de un ataque sistemático y generalizado contra la población civil por el Estado o por una organización.

Claro está pues que mientras haya víctimas "buenas" y víctimas "malas" o leyes como la 25.633 que conmemoren a las víctimas inocentes de un sólo lado, los DDHH sólo serán aplicables para una parte de la población y el devenir de nuestro país seguirá transitando el tortuoso camino del revanchismo y la venganza, sin verdadera Memoria y Justicia.

JUSTICIA para TODAS las víctimas. JUICIO y CÁRCEL para TODOS los asesinos, sin distinción ideológica.

sábado, 20 de marzo de 2010