domingo, 15 de agosto de 2010

De qué se habla cuando nombran Papel Prensa?



Si no viste el video de "Patota" Moreno repartiendo guantes y cascos:

http://www.clarin.com/politica/Moreno-Asamblea-papel_prensa_3_316198379.html


En 1968, los editores de diarios y revistas habían comenzado a impulsar la creación de una papelera nacional. En 1970, la Argentina estaba entre los primeros importadores de ese insumo, por lo cual la prensa buscaba sustituir importaciones y asegurarse la provisión de papel, para evitar que la imposición de cupos o prohibiciones a las importaciones reeditara viejas prácticas de censura.

En 1971, el Estado organizó una licitación, pero fue declarada desierta y, en 1972, el proyecto fue encomendado en forma directa a la sociedad anónima Papel Prensa, que entonces estaba formada por Editorial Abril (César Civita), César Doretti y la constructora Tauro.

Sin embargo, durante la tercera presidencia peronista, el entonces ministro de Economía, José Ber Gelbard, logró que aquellos accionistas originarios vendieran su participación e ingresó, como socio mayoritario, el financista David Graiver.

En forma paralela, el gobierno proyectaba la creación de otras tres papeleras: Papel Prensa II, que no se concretó; Papel de Tucumán, que sí constituyeron diarios del interior pero que años más tarde, cuando fue comprada por otros accionistas, se concentró en fabricar papel obra, y Fapel, un proyecto constituido por Clarín , LA NACION y La Razón .

Hasta ese momento, Fapel (la compañía que era propiedad de los tres diarios) no tenía relación con Papel Prensa, que lideraba David Graiver. Pero en agosto de 1976, el financista falleció en un accidente con un avión que él habia alquilado en México. Entonces, Galería Da Vinci SA, sociedad del grupo Graiver, le vendió una parte mayoritaria del paquete accionario mayoritario a Fapel ( Clarín , LA NACION y La Razón ) por 8,3 millones de dólares, y retuvo la sucesión de Graiver una participación accionaria minoritaria.

La operación de compra realizada por Fapel se concretó el 2 de noviembre de 1976 y fue documentada en un contrato escrito.

Por entonces, Lidia Papaleo, heredera del grupo Graiver, estaba en libertad. Ella misma lo reconoció en una solicitada que firmó junto con Juan e Isidoro Graiver y que se publicó en LA NACION el 12 de octubre de 1989, es decir, en plena democracia: allí dijo que las detenciones se produjeron en 1977 (es decir, después de la venta del paquete accionario, en noviembre de 1976).

El 10 de noviembre de 1976, los diarios comunicaron la compra a la Asociación de Entidades Periodísticas (ADEPA), en una reunión en la que también estuvieron presentes autoridades de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y de Papel de Tucumán.

Se realizó también una conferencia de prensa y, al día siguiente, los medios dieron amplia cobertura a ese anuncio.

Por entonces, nadie sabía de la vinculación de Graiver con los montoneros -Lidia Papaleo, viuda de David Graiver, en la solicitada publicada en 1989, seguía desconociendo que hubiera existido esa vinculación- y ninguno de los integrantes de esa familia Graiver habían sido todavía cuestionados ni mucho menos detenidos por el gobierno de facto de Jorge Rafael Videla.

Dos meses más tarde, el 18 de enero de 1977, en una asamblea extraordinaria de accionistas realizada con un quórum del 88,73 por ciento de las acciones, el Estado -que conservaba el 25 por ciento de las acciones- y los representantes privados aprobaron la cesión del paquete accionario en favor de Fapel con el sufragio afirmativo del 79,62 por ciento de los votos, con lo que superaron el 75 por ciento necesario.

La sucesión Graiver, representada por el doctor Miguel de Anchorena, estuvo entre quienes aprobaron la transferencia.

Los diarios también hicieron pública esa información en sus respectivas ediciones.

¿Hubiera tenido sentido que los diarios dieran tanta publicidad a la creación de Papel Prensa si esta empresa fuera producto de un acuerdo turbio? La operación, a diferencia de algunos otros hechos de entonces y de ahora, fue completamente transparente.

Nuevamente, el 4 de marzo de ese año se realizó otra asamblea, en la que estuvo presente Lidia Papaleo, quien firmó el libro de actas antes de que pasara a cuarto intermedio.

Los arrestos de los familiares de David Graiver sólo comenzaron varios días después de esa reunión de directorio y seis meses después de formalizada la compra de Papel Prensa por parte de los tres diarios.

Ocurrieron a mediados de marzo de 1977. Según informaron los diarios Clarín y La Gaceta , de Tucumán, en sus ediciones del 15 de abril de 1977 (este último medio transcribió un cable de la agencia Télam), el día anterior el Comando en Jefe del Ejército suministró una lista de 15 detenidos, entre quienes figuraban Lidia Papaleo y numerosos integrantes de la familia Graiver.

La Asamblea Permanente de los Derechos Humanos-La Plata ( www.apdhlaplata.org.ar ) dice que las detenciones ocurrieron el 14 de marzo y dos investigaciones periodísticas publicadas por las periodistas María Seoane y Graciela Mochkofsky en Editorial Sudamericana señalan que fueron posteriores al 8 de marzo de aquel año.

Fapel compró las acciones del grupo Graiver por 8,3 millones de dólares. No tienen sustento alguno las sospechas que desliza el kirchnerismo en el sentido de que ese precio fue irrisorio y de que aquel gobierno de facto, como parte de una negociación, les cedió la planta a los diarios.

En efecto, Fapel depositó las cuotas por el saldo del precio en expedientes judiciales y, en 1978, luego de realizar una inversión de 200 millones de dólares -financiada con aportes de capital de accionistas y por préstamos de bancos públicos y privados-, la planta de San Pedro, cuya construcción se encontraba virtualmente paralizada en el momento de la compra de las acciones por los diarios, se puso definitivamente en marcha.

Es curioso, sin embargo, que el kirchnerismo soslaye otro dato de la realidad: que aquella compra que había hecho Fapel al grupo Graiver no contaba con el visto bueno del almirante Emilio Eduardo Massera, que quería tomar el control del suministro de papel en el país, tal como años antes lo habían pretendido hacer el peronismo y Gelbard y, ahora, el gobierno de Cristina y Néstor Kirchner.

Aquel sector de las Fuerzas Armadas pretendía anular el ingreso de Fapel en la compañía y apoderarse de las acciones del grupo Graiver. Pero eso, en agosto de 1977, Videla dictó el decreto ley 21.618 y designó a un hombre de confianza del marino, el capitan de Navío Alberto D´Agostino, para intervenir la empresa, pero cinco meses después, sin haberse detectado irregularidades, se levantó la intervención.

La cronología de los hechos es contundente, y prueba que las acusaciones que se efectúan desde el kirchnerismo son falsas y que sólo tienen como finalidad generar un clima favorable para que el Gobierno se apropie de la empresa, de manera de controlar un insumo vital para los diarios y presionarlos.

El mismo objetivo que tuvo el entonces almirante Massera y el mismo modus operandi.


170
Diarios

  • Son los que abastece Papel Prensa en todo el país, lo que la convierte en líder del sector.

175.000 Toneladas
  • Es lo que produce aproximadamente por año, para cubrir el 95 por ciento del mercado.
27,5% de las acciones
  • Es lo que corresponde al Estado. El resto se reparte entre Clarín (49%) y LA NACION (22,5). Cotiza en bolsa el 1%.
750 Empleados

  • Tiene la planta, lo que la convierte en una de las grandes empleadoras de la zona de San Pedro.

domingo, 8 de agosto de 2010

Las cifras del horror: criminalidad, pobreza, drogas, corrupción y política

La presidente hace un año se molestó con la prensa por mostrar imágenes de pobres, y niños llorando. Y porque muchos sostenemos que hay inseguridad. Para ellos, con 50 custodios, sólo es una “sensación”.

Habría que hacerle un diario con buenas noticias. Sin pobres ni inflación. Con imágenes de funcionarios que salieron de la pobreza gracias a una gestión que distribuye riqueza. Entre amigos.

Debe ocultarse que hay 30% de pobres y 10% de indigentes; como en el 2001.

Que mientras la canasta familiar básica es de $ 4.000, el 92% de los jubilados cobra la tercera parte o menos de ese monto.

“El Periódico” de España señaló que en la criminalidad “se esconde una trama en la que la inseguridad se alimenta del aumento de la pobreza, el consumo de drogas y la corrupción policial y política.” Sigue: “Los ladrones son apenas el eslabón más débil de negocios que relacionan a comerciantes, policías y caciques políticos.”

En 2008 fallecieron 8.050 personas, y 12.000 quedaron heridas por accidentes de tránsito.

Agrupaciones médicas (UNICEF), y Juan Carr, indican que en Argentina mueren entre 18 y 20 niños por hambre por día; 600 por mes; 7.000 por año.

El doctor Abel Albino, de CONIN, denuncia que para no tener frío menores duermen con perros. Por falta de alimentos niños y jóvenes padecerán a corto plazo graves consecuencias cerebrales.

Por hechos de violencia mueren anualmente entre 3.500 y 4.000 personas. Son secuestradas para trata de blancas 600 mujeres. Las violaciones se han duplicado en 3 años.

Hay 6.000 asaltos diarios; 180.000 por mes. Casi 2.000.000 por año. Crecieron el 70% los robos domiciliarios. Existen “zonas liberadas”. Y lugares donde se vende lo robado.

Sólo en el gran Buenos Aires roban 85 autos por día: 30.600 anuales.

Los delitos aumentaron el 50% en 2 años.

Los cometidos por menores entre 13 y 15 años crecieron el 40%. De ellos, el 90% no terminó la escuela primaria y el 70% vive en condiciones de hacinamiento.

Matan por $ 20, o un par de zapatillas.

Estas terroríficas cifras son mayores. La gente cansada de perder el tiempo porque las cosas sustraídas no aparecen, no denuncia robos menores (cubiertas, stereos, timbres, armas).

Los ilícitos se transforman en expedientes judiciales contra N. N. Rara vez encontrarán a los responsables, hecho que realimenta la inseguridad porque los delincuentes sienten que gozan de impunidad.

Argentina y Colombia están considerados entre los primeros países en tráfico, producción y consumo de drogas. Por cada país pasa entre el 9 y 12% del mercado mundial. En Argentina el sobrante de la cocaína se transforma en “paco”, que produce graves consecuencias cerebrales. (fuente: www.droga-guerramundial.org).

El mercado mundial de droga mueve U$S. 600.000.000.000 (seiscientos mil millones de dólares) por año.

El ministro de la Corte Carlos Fayt sostuvo que en Argentina hay zonas donde “llueve droga.” Su colega, el garantista Zaffaroni, propone que cada adicto tenga plantas de marihuana en la casa.

El Centro de Estudios “Nueva Mayoría” lleva una estadística de los cortes y piquetes. En los primeros 9 meses de 2009 se contabilizaron 2.050, una media de 170 cortes por mes de calles y rutas, algo más de 5 por día.

El 60% de la población carece de cloacas y el 40% de agua potable.

En los hospitales faltan elementos esenciales; las escuelas se deterioran. Reaparecen enfermedades típicas de la pobreza.

El déficit de viviendas supera los 3.000.000 de casas. Genera hacinamiento y promiscuidad.

Pero el matrimonio presidencial incrementa su patrimonio el 930% en 7 años; el 500% en tres; los secretarios de Cristina se enriquecen a niveles obscenos, hasta el 118.000%. Existen más de 100 denuncias penales contra funcionarios.

Aerolíneas nos cuesta U$S. 1.000.000 diarios; igual que los concesionados ferrocarriles y las rutas. Cerraron LAFSA. Costó millones y nunca voló un avión.
Repetiré hasta el cansancio. En 1.929 Europa nos comparaba con Estados Unidos; hoy con Armenia, Moldavia y Bélice.

¿Cuántos personajes están presos?

Cual burda y canallezca diferencia, al ciudadano que no tiene una factura con el IVA, le cae “todo el peso de la Ley”. Pero el Director General de la AFIP goza de privilegios en la ONCCA.

Quienes trabajan se sienten burlados. Con sus impuestos se fomenta la vagancia para “clientelismo político.”

En 1855 Alberdi afirmaba: “El origen de la riqueza son el trabajo y el capital. “La ociosidad es el gran enemigo del pueblo.

El gobierno central aumenta su poder. Las provincias y municipios se empobrecen.

Santo Tomás llamaba inmorales a los funcionarios que atentan contra el bienestar general y cometen actos “sediciosos” de los que el soberano (el pueblo) tiene el derecho de rebelarse.

Puede haber reglas buenas o malas. Lo terrible es cuando no hay ninguna que se respete. Todo es posible. Nada asombra. “Los inmorales nos han igualao” (Discépolo)

Nuestra presidente en Chile manifestó que hizo el “nuevo cruce de Los Andes”, comparándose, tal vez, con José de San Martín.

Bíblicamente, habló de la división de las aguas. Como Moisés. En la Cumbre de Portugal, a la que fueron pocos de paseo, su discurso provocó diplomáticas sonrisas de los presentes.

Ante la criminal inseguridad que padecemos, estas expresiones constituyen un atentado a la sensatez y al pensamiento.


Fuente: Edgardo Civit Evans, para El Ojo Digital Sociedad

martes, 13 de julio de 2010

Otro cuento chino K



Es sorprendente la capacidad del canciller Héctor Timerman para absorber rápidamente todos los temas que afectan a la Argentina. Desde el conflicto en Gualeguaychú hasta el
Caracasgate, pasando por el pago de la deuda externa y las próximas "inversiones chinas".

A propósito de este último tema, recuerdo cuando en 2004 el ex presidente Néstor Kirchner le mintió al país al anunciar desembolsos del gigante asiático por 19.710 millones de dólares.


Por entonces, se hablaba de inversiones en ferrocarriles, comunicaciones, tecnología satelital, hidrocarburos, viviendas e infraestructura.

Entre los acuerdos que firmaron el actual diputado Kirchner -que, dicho sea de paso, no cumple con su función de legislador- y su par Hu Jintao, se citaban unos de US$ 710 millones para la expansión de mercados en el sector de las comunicaciones y a desarrollos técnicos y de transferencia de tecnologías.


En ferrocarriles, se barajaron unos US$ 8000 millones, en 10 años, en servicios urbanos e interurbanos. Se señalaba la electrificación de las líneas Belgrano Norte, San Martín y la extensión de la línea E de subtes al aeropuerto de Ezeiza. También el tren bala entre Buenos Aires y Córdoba.


Unos US$ 6000 millones, en cinco años, iban a ser para la construcción de 300 mil viviendas. En tanto que US$ 5000 millones, en cinco años, eran para el área de hidrocarburos tras una asociación con la por entonces flamante petrolera estatal Enarsa. Se apuntaría a la exploración, explotación y producción de áreas marítimas nacionales, costa afuera.


Como sabemos, nada de esto ocurrió.


Ahora, Timerman anticipó nuevos acuerdos comerciales que firmará Cristina Kirchner en Pekín, nuevamente con Hu Jintao, esta vez por 10 mil millones de dólares.


Seguramente, otro cuento chino.


Fuente: http://hernanhaines.blogspot.com/

jueves, 8 de julio de 2010

Curas de Quilmes apoyan el matrimonio gay y critican el clima de intolerancia



Un grupo de curas de la diócesis de Quilmes está difundiendo un documento en el que se cuestionan las voces que se atribuyen a "la Iglesia" y se hacen una serie de preguntas acerca de la homosexualidad y la "ley natural".

El siguiente es el texto del documento:

Preguntas que nos surgen en la situación actual

Ante el surgimiento de temas conflictivos en la sociedad, en medio de los debates, vemos que con mucha frecuencia las voces que se atribuyen a “la Iglesia” aparecen del lado de los que se niegan a “lo nuevo”, los que tienen miedo a la libertad, los que quieren que nada cambie. Es cierto que con mucha frecuencia hay quienes quieren mostrar la “peor cara” de la Iglesia, es cierto que no siempre “lo nuevo” es “lo mejor”, y que caminar caminos de libertad supone andar rumbos que a su vez nos hagan libres. Por eso, como miembros activos y plenos de la Iglesia, un grupo de curas de la diócesis de Quilmes quisiéramos formularnos algunas preguntas. No pretendemos tener todas las respuestas, pero sí creemos que interrogarnos nos ayuda a pensar con libertad y con paz.

1. Ante el clima de intolerancia, y en muchos casos de actitudes verdaderamente dignas de las peores Cruzadas, movidas por preocupantes fundamentalismos bíblicos, filosóficos y antropológicos, nos preguntamos: ¿Se puede seguir afirmando que la homosexualidad es una “enfermedad”, y desde una comprensión prejuiciosa de la misma, condenar tal identidad y sus eventuales derechos civiles? ¿Cuáles serían los argumentos serios, razonables y académicos para sostener semejante afirmación?

2. Ante el planteamiento de que un eventual matrimonio entre parejas del mismo sexo atenta contra la “ley natural”, nos preguntamos: ¿A qué se llama “natural” en estas discusiones? ¿No estará aquí una de las dificultades para poder clarificar este debate? “Ley natural”, “naturaleza”, “orden natural”, ¿no son expresiones a ser revisadas y actualizadas? ¿Pueden entenderse estas expresiones de manera absoluta, fijista y sin la dinámica propia de nuestra condición humana? Si en la historia de la Iglesia se consideraba “natural” el cauce de un río y se impedía canalizarlo, o se consideraba “natural” la esclavitud, ¿no estaremos ante una concepción claramente cultural? La concepción de “ley natural”, ¿no es más propia del helenismo que de la Biblia? Cuando San Pablo afirma que “es natural en el varón el pelo corto” (1 Cor 11) ¿no es esta una concepción evidentemente cultural?

3. En nuestros barrios hay muchos pibes y pibas que nacen y crecen con madres solteras, a cargo de tías y abuelas, de gente sincera que realizando la “función materna y paterna” les garantiza el afecto y el cuidado necesario para la vida. Comedores, hogares o simplemente vecinos y vecinas que hacen gratuitamente más amplia su mesa y su casa, logran que muchos chicos encuentren “familia” (la más de las veces sin su papá biológico y, a veces, hasta sin su mamá biológica). ¿No será necesario revisar el concepto burgués de “familia”, defendido detrás de slogans discriminatorios a la condición homosexual? ¿No han generado los pretendidos “sanos” matrimonios heterosexuales (“sanos” por el mero hecho de ser “hetero”) situaciones disfuncionales, abandono de hijos, abusos y violaciones a la vida?

4. Se ha afirmado que se quiere cambiar “la familia”. ¿No es evidente que “la familia” ha cambiado y sigue cambiando a lo largo de la historia? El modelo que actualmente se defiende, ¿no es propio del s. XVIII y muy diferente de las familias de las comunidades indígenas de América o de África? ¿La familia polígama de “Abraham nuestro padre en la fe” es igual a la familia ampliada en la que convivían no sólo padres, hijos, nietos, sino también esclavos y clientes, como era habitual en el imperio romano? ¿La familia patriarcal en el que la mujer era tenida por “propiedad de” un varón (¿no viene de allí el término “matri monium”?) es igual a la familia en la que una jovencita debe cuidar a sus hermanitos mientras su mamá trabaja porque su papá los abandonó? ¿cuál de todos estos y los muchos otros existentes en la historia sería el término adecuado para hablar de “familia”?

5. Si miramos el Evangelio de Jesús, es evidente que, Reino de Dios y familia son “fidelidades en conflicto” (S. Guijarro). Jesús dedica todas sus energías y entusiasmo a predicar “el reino de Dios”, y relativiza de un modo claro y evidente la familia; ¿no es sorprendente que muchas veces escuchemos y leamos sobre “la familia” como una expresión unívoca y sin relación a la búsqueda de la justicia y la opción por los pobres, propia del Reino? ¿Por qué tantos y tantas “cruzados/as” católicos/as que levantan sus voces y se movilizan no lo hacen para combatir la pobreza, la injusticia, la desocupación, la falta de salud, de vivienda digna, cosas que ciertamente “atentan contra la familia”? Si para Jesús, “el reino es lo único absoluto y todo lo demás es relativo” (Pablo VI), ¿por qué no es “el reino” el grito unánime de los “cristianos” (católicos o no) de hoy?

6. Si la Iglesia en su historia, en su predicación y en sus enseñanzas (Magisterio) enseña que se debe obedecer ciegamente la “conciencia”, y que el ser humano “percibe y reconoce por medio de su conciencia los dictámenes de la ley divina, conciencia que tiene obligación de seguir fielmente en toda su actividad para llegar a Dios, que es su fin” (“Dignitatis humanae”, nº 3) ¿Es posible, a esta altura de la historia, pretender condicionar la acción de nuestros legisladores en su labor parlamentaria con concepciones propias de la cristiandad medieval obviando su legítima libertad de conciencia en temas tan controvertidos? Es absolutamente justo y razonable poder decir una palabra y opinar, pero pretender legislar o que los legisladores “deban” seguir dictámenes eclesiásticos, ¿no es más propio de concepciones de “cristiandad” antes que de respeto y tolerancia democráticas?

7. Algunas voces eclesiásticas han reclamado un “plebiscito”. Siguiendo los propios criterios y argumentos que han enarbolado, ¿se podría plebiscitar la “ley natural”? La apariencia es que consideran que en ese supuesto plebiscito saldría ganadora su posición, ¿lo propondrían de no creerlo? ¿aceptarían un triunfo de la posición opuesta? Si se trata de reconocimiento de “derechos de las minorías”, ¿es sensato o justo proponer semejante plebiscito? ¿Se puede plebiscitar lo que es justo?

8. Si para Jesús el Reino de misericordia, justicia, e inclusión de los desplazados de su pueblo estaba por encima de toda otra concepción y valores culturales de su tiempo (la familia incluida); a la luz del evangelio del Buen Samaritano (cf. Lc 10,25-37) nos preguntamos, ¿cómo podríamos considerarnos discípulos de Jesús sin conmovernos con entrañas de misericordia ante los hermanos y hermanas excluidos del camino de la vida y la igualdad ante la ley? ¿podemos seguir “de largo” sin detenernos a escuchar lo que Dios nos está queriendo decir a través de tantos y tantas que se sienten “explotados y deprimidos” bajo un sistema discriminatorio?

En conciencia, queremos ser pastores según los sentimientos de Jesús, y estas preguntas son las que nos surgen en estos días.

Queremos ser Iglesia servidora del Reino, siempre del lado de los más pobres y sufrientes.

sábado, 26 de junio de 2010

Estela de Carlotto y el Nobel de la Paz

La postulación de la asociación Abuelas de Plaza de Mayo al Premio Nobel de la Paz motiva algunas reflexiones sobre el apoyo explícito del Estado argentino y sus funcionarios a determinadas entidades que continúan manteniendo una visión sesgada respecto de la dolorosa década del 70.

El galardón para el que se propone a la organización liderada por Estela de Carlotto debería ser otorgado a quien lograra cerrar con justicia, para todos los actores, las heridas del conflicto que desde hace décadas produce enfrentamientos, en algunos casos muy graves, entre los argentinos.

Buscar la identidad de los hijos de personas desaparecidas es indudablemente meritorio por su intención reparadora, por la sensibilidad del acto y, en definitiva, por el pleno ejercicio de justicia que ello lleva implícito.

No obstante, algunas de las acciones que apuntan a aquel objetivo pueden colisionar con las libertades individuales de las personas cuando las supuestas víctimas son adultas y no desean conocer su origen. El caso de Marcela y Felipe Noble es una clara muestra del avasallamiento de los derechos humanos en nombre de los derechos humanos. Otro caso controvertido, denunciado ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, es el de Roberto Julián Gutiérrez, un joven sindicado erróneamente como nieto de Estela de Carlotto, que se enteró de que era adoptado cuando se tramitaba en un juzgado la obtención de su patrón genético; el joven sufrió un grave daño moral al enterarse de circunstancias personales que hubiera preferido conversar con sus padres.

Es verdad que para motorizar cambios es necesaria la voluntad política, pero si ésta se ejerce sin límites morales, como en los casos citados, se transforma en expresión cabal del autoritarismo.

Un defensor de los derechos humanos no puede olvidar que su lucha siempre debe ser en favor de la libertad para todos y velar por el control de gobiernos que suelen verse tentados a avasallar los derechos individuales.

En tal sentido, la lucha por los derechos humanos puede quedar deslegitimada cuando pasa a ser un instrumento funcional a intereses de una fracción política, especialmente cuando se trata de un gobierno que no respeta los derechos de las víctimas de delitos de lesa humanidad cometidos desde organizaciones terroristas y que bastardea la bandera de los derechos humanos para someter a quienes considera sus acérrimos enemigos.

La funcionalidad a un gobierno que, por ejemplo, emplea casi permanentemente el pretexto de la defensa de los derechos humanos para intimidar a algunos medios de prensa puede terminar desacreditando el valor de muchas acciones de organizaciones civiles que, en su momento, se habían hecho merecedoras de un bien ganado prestigio.

Estela de Carlotto está transitando activamente el mundo de la política y reclamando protagonismo. La participación política siempre debe ser bienvenida, pero los intereses partidarios no deben nunca condicionar la indispensable independencia que debe mantener quien milita en una organización no gubernamental cuyos fines están íntimamente vinculados al contralor de los actos y eventuales abusos de poder de las autoridades públicas.

Sería altamente positivo, para su propia organización y para la necesaria pacificación del país, que las integrantes de Abuelas de Plaza de Mayo no abrazaran una versión distorsionada de la verdad histórica, en la cual voluntariamente desaparecen muchas víctimas inocentes del terrorismo de los años 70, como Rosita Caro, una niña de siete años muerta por el estallido de una bomba, por citar sólo un ejemplo.

Si Estela de Carlotto aspira realmente a obtener el Premio Nobel de la Paz para su organización, debería emplear un discurso mucho más inclusivo y superador, que comprenda una visión integral de nuestro pasado trágico. Cualquier otro discurso que fomente la inequidad o la discriminación de seres humanos que sufrieron directa o indirectamente las consecuencias de episodios aberrantes resulta consagratorio de la impunidad por omisión.

La simpatía de Estela de Carlotto hacia los gobiernos más totalitarios y antidemocráticos de nuestra región, como los de Cuba y Venezuela, sobre cuyos gravísimos y aberrantes crímenes contra opositores y disidentes nada ha dicho, tampoco puede contribuir a crear una amplia corriente de apoyo nacional y mundial al otorgamiento del Nobel de la Paz.

En conclusión, todo argentino que aspire a un galardón internacional tan trascendente debería bregar por el reencuentro y la reconciliación de sus compatriotas, algo que difícilmente se logre si se apoya un tratamiento desigual por parte de la Justicia respecto de quienes estuvieron enfrentados en los años 70 y se consiente una manipulación de los derechos humanos al servicio de mezquindades políticas.


Fuente: Diario La Nación