miércoles, 27 de mayo de 2009
martes, 19 de mayo de 2009
Tener hijos... es también un hecho ideológico?
En más de una oportunidad me pregunté sobre el sentido de traer hijos a este mundo... a este país...
Soy un convencido que hay un gran componente de egoísmo en la paternidad, basado en la posibilidad de trascender a través de ellos... de perpetuarnos... porque si así no fuera y sólo nos guiaran los instintos paternales, bien podríamos volcarlos en cientos de miles de chicos huérfanos y desamparados, la mayoría de los cuales esperará en vano toda su infancia por un hogar como el que estamos dispuestos a brindarles a los hijos de nuestra sangre.
Por otra parte, ser padre es también someterse a un torbellino de miedos e inseguridades que se desatan en nosotros desde el primer minuto que los críos ingresan a nuestras vidas y con los que tendremos que lidiar y aprender a convivir si no queremos volvernos paranoicos.
Asi que, por un lado nos obstinamos en tenerlos y por otro, tememos que no puedan -al menos- llegar hasta donde lo hicimos nosotros (y ojalá superarnos).
Y todo eso transcurre en un contexto social, económico y político que nos condiciona y los condiciona en su porvenir.
De todos modos y sea como sea mi amada MARTINA... Welcome to the Jungle!!!
Soy un convencido que hay un gran componente de egoísmo en la paternidad, basado en la posibilidad de trascender a través de ellos... de perpetuarnos... porque si así no fuera y sólo nos guiaran los instintos paternales, bien podríamos volcarlos en cientos de miles de chicos huérfanos y desamparados, la mayoría de los cuales esperará en vano toda su infancia por un hogar como el que estamos dispuestos a brindarles a los hijos de nuestra sangre.
Por otra parte, ser padre es también someterse a un torbellino de miedos e inseguridades que se desatan en nosotros desde el primer minuto que los críos ingresan a nuestras vidas y con los que tendremos que lidiar y aprender a convivir si no queremos volvernos paranoicos.
Asi que, por un lado nos obstinamos en tenerlos y por otro, tememos que no puedan -al menos- llegar hasta donde lo hicimos nosotros (y ojalá superarnos).
Y todo eso transcurre en un contexto social, económico y político que nos condiciona y los condiciona en su porvenir.
De todos modos y sea como sea mi amada MARTINA... Welcome to the Jungle!!!
miércoles, 13 de mayo de 2009
La Kristina divertida
Hay que admitir que en esto Tinelli acertó (y como siempre nuestros políticos dan para el gaste). En el nuevo Gran Cuñado hay mucho profesionalismo en las imitaciones y algunas están muy bien logradas pero la de Cristina es... SO-BER-BIA!!!
update 16-05: perdón a los que no pudieron verlo en estos días pero el link fue levantado por YouTube a petición de ARTEAR y tuve que poner otro.
update 16-05: perdón a los que no pudieron verlo en estos días pero el link fue levantado por YouTube a petición de ARTEAR y tuve que poner otro.
martes, 12 de mayo de 2009
Estatismo salvaje
Escuchamos mucho el argumento de que el mercado genera que todos sean vistos como clientes, lo cual hace accesible sus productos sólo para quienes pueden pagarlos. El llamado "capitalismo salvaje".
En un sistema donde prima la discrecionalidad del Estado, la posibilidad de acceder a los bienes deja de pasar por la voluntad de millones de personas (el mercado) y recae en la decisión de los pocos que están a cargo de su distribución.
El voto genera una representación indirecta y general. Se puede elegir a quien se considera que tomará las mejores decisiones, pero no se participa en cada una de ellas y la posibilidad de fraude (entendido como no cumplir con lo prometido) es alta. Al mismo tiempo, el comprador está revelando sus preferencias cada día y votando a una empresa frente a otra.
Un ejemplo es que Néstor Kirchner habría ordenado que las provincias opositoras no reciban ayuda para enfrentar la epidemia de dengue, mientras que la gripe porcina recibe otro tratamiento por haberse originado en el exterior.
El "capitalismo salvaje" al menos es generador de riqueza y brinda reglas claras, mientras que el "estatismo salvaje" deja las decisiones en manos de una oligarquía, que también tiene sus objetivos maximizadores, en general de votos, pero también de poder y riqueza.
Mi opinión es que la solución se encuentra en una posición intermedia, en que el Estado asegure que los privados cumplen las leyes y contribuya a una redistribución progresiva y movilidad social.
En un sistema donde prima la discrecionalidad del Estado, la posibilidad de acceder a los bienes deja de pasar por la voluntad de millones de personas (el mercado) y recae en la decisión de los pocos que están a cargo de su distribución.
El voto genera una representación indirecta y general. Se puede elegir a quien se considera que tomará las mejores decisiones, pero no se participa en cada una de ellas y la posibilidad de fraude (entendido como no cumplir con lo prometido) es alta. Al mismo tiempo, el comprador está revelando sus preferencias cada día y votando a una empresa frente a otra.
Un ejemplo es que Néstor Kirchner habría ordenado que las provincias opositoras no reciban ayuda para enfrentar la epidemia de dengue, mientras que la gripe porcina recibe otro tratamiento por haberse originado en el exterior.
El "capitalismo salvaje" al menos es generador de riqueza y brinda reglas claras, mientras que el "estatismo salvaje" deja las decisiones en manos de una oligarquía, que también tiene sus objetivos maximizadores, en general de votos, pero también de poder y riqueza.
Mi opinión es que la solución se encuentra en una posición intermedia, en que el Estado asegure que los privados cumplen las leyes y contribuya a una redistribución progresiva y movilidad social.
viernes, 8 de mayo de 2009
Epidemias e "Infodemias"

Parece que pasó una eternidad desde que el 23 de abril el gobierno mexicano anunció el brote de gripe porcina. En unos pocos días, una contagiosa pero también beneficiosa avalancha informativa nos volvió conscientes y precavidos sobre los alcances de esta pandemia. Ya somos expertos y críticos en virus, síntomas y tipos de mascarillas. Cierto es también que los rumores de boca en boca, la especulación y el sensacionalismo informativo pueden provocar en el público un estado de pánico y sicosis, tan contraproducente como el contagio que se quiere detener. Esta epidemia informativa o ``infodemia`` es inevitable, resultado de la curiosidad innata, de la premura por los detalles y las urgencias por las primicias. La única cura para este mal es la decisión de público para elegir a conciencia los medios de su mayor confianza y credibilidad.
Fuente: Revista "Barcelona" / Ricardo Trotti & informereservado.net
Fuente: Revista "Barcelona" / Ricardo Trotti & informereservado.net
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